Los dioses de la tierra

1931

¡Ha vencido el Amor!
[…] En todos los instantes.
El amor es como una voluptuosa degustación
Y transitorio deleite del cuerpo;
No es las migajas del deseo, caídas
Por la lucha entre el deseo y el yo.
No, y tampoco es el cuerpo en armas
Contra el Alma;
Pues el amor no entiende de rebeldía;
Sin embargo deja el sendero de los destinos antiguos.
[…] El Amor es como una Juventud
Que ha cortado sus cadenas,
En gallarda virilidad,
Que se ha liberado del cansancio
Y el dolor de la tierra;
Una femineidad apasionada,
Abrasada por la santa llama,
Iluminada por la luz de un Cielo
Que es más claro
Que el nuestro.
[…] ¡Hermanos, hermanos míos!
La doncella llega desde el espíritu
De la Aurora, para encontrarse
Con su amado, que desde el Poniente llega.
Habrá boda en todo el valle
Y un día más grandioso
Que toda su historia.

Gibran Kahlil Gibran, Los dioses de la tierra, México, Editores Mexicanos Unidos, 1999. pp. 71-72.